![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
|

Durante los ss. XI y XII se desarrolla el arte rom�nico. Es preciso decir que el a�o mil despierta resonancias de terror por la supuesta llegada del Apocalipsis, del fin de los tiempos, del Juicio Final� cerni�ndose como un espectro fantasmal sobre toda Europa.
Pero la verdad ser� otra; el a�o mil transcurre como si no fueran con �l presagios y profec�as. Los campos se cultivan; campesinos y siervos se afanan temerosos de su se�or. Nobles y monjes rigen los destinos de cuerpos y almas, respectivamente, temerosos del momentos de la muerte cuando deban rendir cuentas al Se�or.
En el siglo XI, asistiremos a un constante crecimiento demogr�fico, nuevas tierras se roturan para el cultivo y las peque�as aldeas se convierten en activas urbes. El cristianismo llega a todos los rincones de Europa y una ola de devoci�n recorrer� todos los caminos. Por todas partes surgen monumentos en honor del Creador y su Hijo Jesucristo, salvador de la humanidad.
Este nuevo milenio inaugurar� un nuevo estilo que unificar� la expresi�n art�stica de Europa. Vigorosas e imponentes, o humildes y aisladas, las catedrales y las ermitas rom�nicas elevar�n un canto de alabanza a Dios.
Dada la estructura feudal de la sociedad medieval, los recursos econ�micos est�n en manos de la nobleza y la mayor parte de las riquezas de la iglesia proviene de las donaciones realizadas por los nobles, para asegurarse un lugar privilegiado en el reino de los Cielos. A cambio las plegarias de los monjes se elevan hacia el cielo rogando por la salvaci�n eterna del noble, dese las iglesias construidas con su dinero. De esta manera, con la construcci�n de las iglesias, sus pinturas y esculturas, el noble y el clero contribuyen a ilustrar, difundir y mostrar la magnificencia del reino de Dios a los pobres, analfabetos e indigentes campesinos y siervos.
En cuanto a las artes figurativas, decir que la comprensi�n de la funcionalidad y simbolog�a del templo rom�nico no queda completa si no se tienen en cuenta la escultura y la pintura. El marco arquitect�nico tendr� dos espacios privilegiados para el desarrollo iconogr�fico: la portada del templo para la escultura y el �bside para la pintura.
La formaci�n de la pintura rom�nica se debe al impulso e influencia ejercida por la pintura bizantina que llega al Occidente europeo a trav�s de Italia. La riqueza de la pintura rom�nica se manifiesta a trav�s de tonos brillantes y puros con tendencia a los colores planos, sin claroscuros. Los referentes pict�ricos m�s ricos en Espa�a se encuentran en Catalu�a y Arag�n. Destacan El Monasterio de San Climent de Taüll, San Quirce de Pedret o La Basílica de San Isidro en León,En Francia encontramos algunos de los ejemplos m�s significativos del arte rom�nico en Santa Magdalena de V�zelay, en la Catedral de Chartres, en la Abad�a de Saint-Pierre de Moissac. En Alemania destaca la Catedral de Brunswick y las puertas de bronce de San Miguel de Hildesheim. En Inglaterra destaca la portada de la Catedral de Ely y el t�mpano de Malmesbury.
En la pintura, el espacio no se concibe como el marco donde las figuras se sit�an, sino que son �stas las que generan el espacio. La singularidad de las representaciones pict�ricas se asegura mediante la utilizaci�n de unos colores no supeditados a la representaci�n naturalista. No es raro encontrar figuras de toros representadas en color verde, o caballos en azul� ya que el uso de la gama crom�tica depende del contenido simb�lico de la forma y de las relaciones entre colores primarios y secundarios. T�mpanos, fachadas y capiteles se vieron coloreados y sus relieves realzados por tonos variados, incluso, algunos dorados.
La pintura mural era una pr�ctica muy generalizada desde hac�a muchos siglos. Sin embargo, no podemos afirmar de modo contundente que todas las construcciones rom�nicas lucieran pinturas murales. Exist�an una cierta armon�a entre la jerarqu�a o el estilo de los temas y la importancia o la forma de los elementos arquitect�nicos a los que se adaptaba. Por ejemplo, se reservan las im�genes m�s ricas y solemnes al santuario. En la penumbra de las criptas se encuentra el Cristo en majestad o la Virgen en gloria, o bien la ilustraci�n de la vida, milagros y martirios de santos honrados en la iglesia.
Como se ha mencionado anteriormente, se pintaba al fresco, a la greca y al temple. Estas t�cnicas requer�an rapidez en su ejecuci�n por lo que se pintaba en superficies limitadas. Se usaban colores planos, sin degradaci�n ni b�squeda de expresi�n para los vol�menes. Cada taller, cada artista ten�a sus propias reglas, siendo los colores muy diferentes entre las distintas regiones.
Tambi�n se realizaron miniaturas en la decoraci�n de biblias, libros de horas y documentos civiles. Igualmente, se dio la pintura sobre tabla que tuvo su principal desarrollo en los frontales de altar (retablos o antipendios), y en los baldaquinos, de los que Espa�a posee numerosos ejemplos.
| Repro-Arte © |