La pintura de Vincent van Gogh refleja la búsqueda personal e íntima de un hombre por encontrar en el arte la respuesta al interrogante de la vida y al porqué de la soledad y la ausencia. Su tragedia parte de la inadaptación a una sociedad que le rechaza y de un profundo sentimiento que anhela el compromiso ético y moral con los seres humanos que sufren y son marginados.
Van Gogh resucita de la muerte, a través del dolor y del sufrimiento, todo aquello que pinta, infundiéndole nueva vida. Con él, el arte-representación del impresionismo se convierte en arte-expresión. La materia pictórica cobra independencia; ya no representa algo exterior a ella misma, sino que la pintura es, por sí misma, la protagonista convulsa y encerrada en la tela que parece gritar desesperadamente su propia identidad. La pintura de este rechazado de la sociedad y que, a la vez, rechaza, constituye uno de los puntos de partida de la pintura posterior que más mordazmente se encargará de la crítica social: el expresionismo.
En Repro-Arte nos hemos acercado al gran maestro, haciendo una pequeña selección de sus obrar. Esperamos que lo disfrutéis tanto como nosotros. Se pueden encontrar en el siguiente enlace: