Durante los siglos XI y XII se desarrolla el arte románico. Este nuevo milenio inaugurará un nuevo estilo que unificará la expresión artística de Europa. Vigorosas e imponentes, o humildes y aisladas, las catedrales y las ermitas románicas elevarán un canto de alabanza a Dios.
La formación de la pintura románica se debe al impulso e influencia ejercida por la pintura bizantina que llega al Occidente europeo a través de Italia. La riqueza de la pintura románica se manifiesta a través de tonos brillantes y puros con tendencia a los colores planos, sin claroscuros. se pintaba al fresco, a la greca y al temple. Estas técnicas requerían rapidez en su ejecución por lo que se pintaba en superficies limitadas. Se usaban colores planos, sin degradación ni búsqueda de expresión para los volúmenes. Cada taller, cada artista tenía sus propias reglas, siendo los colores muy diferentes entre las distintas regiones.
Seguimos con nuestro recorrido por la Historia de la Pintura, que puedes consultar con más detalle en nuestra página web