El cuarto de maravillas

cuadro El cuarto de maravillas de FranckenTras el renacimiento italiano, cuando el arte pasó a formar parte del pensamiento humanístico, muchos aristrócratas disponían del llamado cuarto de maravillas o gabinetes de curiosidades para mostrar su riqueza y gusto artístico (Studiolo en italiano). Allí se exhibían el arte contemporáneo, antigüedades, curiosidades científicas, libros… incluso generó un estilo pictórico que se denominó Pintura de Gabinete.

Siglos después, entre el siglo XVII y XIX, se puso de moda entre los jóvenes con recursos el llamado Grand Tour, origen del turismo moderno, donde realizaban un itinerario por Europa como etapa previa a la edad adulta. Este viaje iba alrededor de la cultura, el arte y la adquisición de recuerdos en forma de obras de arte y objetos decorativos. Su influencia educativa era de primera magnitud, hasta el punto que incluso en la Contrarreforma española de Felipe II se prohibió a los jóvenes españoles hacer el Grand Tour para evitar influencias de nuevas ideas y avances científicos. Fue revocada a la llegada de los Borbones con la orden del rey Felipe V de crear un gabinete de curiosidades en la Biblioteca Nacional, en 1712.

Independientemente de los devenires en españoles, la compra de objetos de arte se hizo así relativamente popular y aparecieron núcleos con un mercado floreciente del arte: Venecia, Florencia, Roma, Amberes, Amsterdam. Así se llenaban los Cuartos de Maravillas de objetos artísticos, al punto que posteriormente algunas colecciones fueron precursoras de los primeros Museos. Fue con la aparición de los museos que los cuartos de maravillas fueron cediendo sus colecciones y se pasó del gabinete privado e íntimo, con la personalidad del coleccionista, a una exposición destinada al público. Al tiempo fueron apareciendo las colecciones privadas representativas de los siglos XIX y XX.

Deja un comentario