Un gran artista que desdeñó los temas antiguos fue el gran pintor Francisco de Goya. Conocedor de la mejor tradición de la pintura española nunca renunció al brillante colorido de los pintores anteriores a favor de la grandiosidad clásica pero, sin embargo, las figuras que representaba pertenecen a un mundo distinto. Sus retratos le procuraron un lugar en la corte española pero no era de esos maestros que halagaran a los poderosos, más bien se diría que parece exento de piedad. Su mirada hacia el modelo era otra, hacía que en sus rasgos se revelara toda su vanidad y fealdad, codicia, vacuidad… ningún pintor de corte ha dejado un testimonio tal de su mecenas.
En nuestra página web hemos hecho una pequeña selección de sus pinturas, intentando evitar las archiconocidas para mirar sus obras con nuevos ojos.
http://www.repro-arte.com/autores/sigloxviii/goya.html
Sus escenas madrileñas nos parecen ideales para hacer un cuadro que, por ejemplo, podría decorar un espacio público. Muchas veces entramos a un restaurante y encontramos láminas en las paredes o poca decoración. Llenar una sala de restaurante con cuadros o frescos hace, sin duda, el deleite de los comensales. Quizá te animes