Amedeo Modigliani (Levorno 1884 - París 1920) fue conocido como el “pintor maldito”, encarnando el cosmopolitismo de Montparnasse en los años previos a la primera guerra mundial. El arte de Modigliani tiene su fuente de inspiración en la tradición clásica italiana y en las expresiones del primitivismo que alimentaban el inicio del siglo. Son pinturas muy sensuales, tanto sus retratos como los desnudos, donde reduce la figura esquematizándola con un gran dominio del dibujo, volúmenes llenos y sin perder el carácter figurativo. En sus últimas obras se aprecia un amaneramiento que acentúa el alargamiento de cuellos y rostros confiriendo a las figuras gran elegancia y cierta sensación de melancolía.
Fue un donjuán, pero sus affaire terminaron cuando una estudiante de dibujo de 19 años, 15 menos que él, apareció en su vida, Jeanne Hèbuterne.. Sólo estarían juntos dos años en los que el italiano la pintó casi a diario. Fue una época de una reproducción febril, pero sería su compañera quien escribiría el acto final de este drama y la que convertiría a Modigliani, y su triste historia de amor, en todo un mito. Madre de una niña en común y embarazada de 9 meses, la joven Jeanne, de 21 años, se suicidó tirándose por el balcón horas después que el artista falleciera de meningitis tuberculosa.
Finalizaba una historia de amor y comenzaba la leyenda del “pintor maldito” que sólo alcanzó la fama después de muerto.
En Repro-Arte hemos realizado un bello homenaje a Modigliani, recogiendo algunos de sus cuadros más significativos. Lo podéis encontrar en el siguiente enlace:


