Jean-Michel Basquiat, grafitero y pintor de formación autodidacta, considerado estrella fugaz del arte norteamericano en los años 80. ¿Qué queda del arte de Jean Michel-Basquiat cuando se le desliga de su turbia y agitada biografía? Posiblemente, su esencia, sus sentimientos, su parte más íntima, sus miedos, su propio “yo”.
La contemplación de su arte es impactante, sus cuadros presentan una fragilidad tan tierna como angustiosa, al igual que la ternura y angustia que se desprenden de la propia imagen del artista. En su pintura hay vidas, hay rostros, que a pesar de la intensidad de su tragedia nunca pierden su halo de asombro y de debilidad. Su lucha creativa exhala el aroma convulso de la adolescencia en crisis.
En nuestra web hemos hecho este pequeño homenaje a Basquiat, recopilando algunas de sus obras. Puedes verlas en




