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Paul Jackson Pollock es unos de los principales referentes del movimiento art�stico conocido como Expresionismo Abstracto. Para ubicarlo es preciso decir que durante la Segunda Guerra Mundial y en los a�os posteriores, Nueva York se convirti� en el centro m�s importante del nuevo arte de vanguardia. Los artistas norteamericanos no tardar�an en dar un nuevo sentido a la influencia directa recibida de la tradici�n europea que pronto se ver�a despojada de cualquier implicaci�n de contenidos: el gesto expresionista ya s�lo nos hablar� del artista, el automatismo ya no propondr� una iconograf�a del sue�o o del delirio, sino del mismo acto de pintar como elecci�n ps�quica del propio artista. Este movimiento conocido como Expresionismo Abstracto, tuvo su inicial formulaci�n en pintores como Arshile Gorky o Willem de Kooning que sirvieron de engarce entre la pintura europea y las propuestas m�s radicales que proced�an de Estados Unidos a trav�s de artistas como Jackson Pollock, Franz Kline, Mark Tobey � entre otro.
Pollock, ser� uno de los m�ximos representantes de la pintura de acci�n o action-painting, elabor� en sus pinturas la t�cnica del dripping (chorreo de la pintura sobre el lienzo, directamente del tubo), en las que la velocidad de ejecuci�n y el propio hecho f�sico del movimiento del propio artista creaban un resultado final casual, indeterminado� una expresi�n �ntima del ejecutor, donde plantea la negaci�n de profundidad y el desarrollo de una experiencia que puede convertirse en el resultado de una suma de comportamientos.
Su inter�s se centra en la pintura en s� donde el color desarrolla su propio ritmo llevando a la m�xima intensidad cada tono singular.
El resultado es un lienzo de grandes dimensiones, realizado con gran rapidez, cortados a su gusto para dar por finalizada su composici�n donde su obra final, nos ofrece la visi�n de un conjunto de cuadros pintados dentro de un mismo lienzo en el que los temas se entrelazan de forma vigorosa
La cr�tica afirmar�a que su obra es la constataci�n de que al menos la acci�n del pintor es real.
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